Posted by: CCHadmin@1 | February 15, 2010

CUARESMA / LENT (Ash Wednesday)

                                                                                                              

‘So it is written that the Christ would suffer and on the third day rise from the dead’ Luke 24:46     

“Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día”   Lucas 24:46

¿Qué significa el Miércoles de Ceniza?

El Miércoles de Ceniza la Iglesia marca el inicio de la Cuaresma, tiempo de preparación a la Pascua que termina el Jueves Santo después de mediodía, recordándonos a los cristianos que somos creaturas, que esta vida es tan sólo una preparación y que nuestro verdadero destino es llegar a Dios en la vida eterna.

Al momento de la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas, el sacerdote nos recuerda las palabras del Génesis, después del pecado original: “Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir”, que recuerdan a los fieles tres verdades fundamentales: su nada, su condición de pecadores y la realidad de la muerte.

El Miércoles de Ceniza obliga a guardar ayuno , abstenerse de comer carne y se recomienda participar en la liturgia de la imposición de la ceniza.

Cuaresma: 40 días para la reconciliación

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua.

Convertirse es reconciliarse con Dios, apartarse del mal para establecer una amistad con el Creador. Dejar el pecado en el que he caído y hacer penitencia: tomar la actitud del arrepentido que se pone en el camino que lo lleva a la unión y a la comunicación con su Padre Dios.

Para vivir la Cuaresma no hay que hacer nada extraordinario, basta con hacer mejor lo que es ordinario en el cristiano. Es un camino que todo hombre y toda mujer tenemos que recorrer: aprender a entrar en nuestro corazón, purificarlo y preguntarnos qué estamos buscando en nuestra vida.

Este es el sentido de la imposición de la ceniza con la que se inicia la Cuaresma. No es un rito mágico, una costumbre o una tradición. Es un medio que nos ayuda a recordar que somos criaturas que algún día vamos a morir y que el único tesoro que vamos a poder llevar con nosotros es el bien que hayamos hecho en esta vida.

¿De que nos serviría manchar nuestra frente de negro, si nuestro corazón no esta buscando conocer y cumplir la voluntad de Dios?

Cuarenta días de Jesús en el desierto

 “Cuaresma”… 40 días de Jesús en el desierto antes de su vida pública; 40 años del pueblo de Israel caminando por el desierto rumbo a la Tierra prometida; para nosotros, 40 días de preparación para la Pascua del Señor.

La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la misa vespertina del Jueves Santo.

Esta época puede ser como un retiro colectivo de cuarenta días donde los fieles buscan propiciar un cambio positivo en su vida y se preparan para vivir con mayor fruto la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo mediante la conversión del corazón, el cumplimento del precepto del ayuno y la abstinencia, así como con el de la confesión y comunión frecuente.  

La Iglesia invita a hacer de este tiempo un retiro espiritual en el que la meditación y la oración debe estar sostenido por un esfuerzo de sacrificio personal, que depende de la generosidad de cada uno, así como  contribuir en una obra apostólica.

Al vivir bien la Cuaresma se busca una auténtica y profunda conversión personal, preparándonos para la fiesta más grande del año: la Resurrección del Señor.

¿Por qué debemos practicar el ayuno y abstinencia en Cuaresma?

Vivimos en una cultura dominada por el materialismo y por el consumismo.  El ayuno y la abstinencia nos ayudan a no dejarnos reducir a puros “consumidores”; nos ayudan a adquirir el precioso “fruto del Espíritu”, que es “el dominio de sí”, nos predispone al encuentro con Dios que es espíritu, y nos hace más atentos a las necesidades de los pobres.

Pascua: 50 días de fiesta.

  • Conmemora la resurrección de Cristo, cima del año litúrgico.
  • 50 días que son siete semanas, signo de plenitud e imagen de la eternidad que esperamos obtener con la resurrección de Cristo.
  • El día 50, domingo de Pentecostés, los discípulos recibieron el Espíritu Santo y empezaron a predicar el Evangelio. Son los inicios de la Iglesia.
  • Nuestra fe no es de muertos sino de vivos.
  • Se canta el aleluya.
  • Los ornamentos cambian de morados a blancos y continúan así durante toda la Pascua.

 

Ash Wednesday

Ash Wednesday marks the beginning of the Season of Lent. It is a season of penance, reflection, and fasting which prepares us for Christ’s Resurrection on Easter Sunday, through which we attain redemption.

Why we receive the ashes

Following the example of the Nine vites, who did penance in sackcloth and ashes, our foreheads are marked with ashes to humble our hearts and reminds us that life passes away on Earth. We remember this when we are told

“Remember, Man is dust, and unto dust you shall return.”

Ashes are a symbol of penance made sacramental by the blessing of the Church, and they help us develop a spirit of humility and sacrifice.

The distribution of ashes comes from a ceremony of ages past. Christians who had committed grave faults performed public penance. On Ash Wednesday, the Bishop blessed the hair shirts which they were to wear during the forty days of penance, and sprinkled over them ashes made from the palms from the previous year. Then, while the faithful recited the Seven Penitential Psalms, the penitents were turned out of the church because of their sins — just as Adam, the first man, was turned out of Paradise because of his disobedience. The penitents did not enter the church again until Maundy Thursday after having won reconciliation by the toil of forty days’ penance and sacramental absolution. Later, all Christians, whether public or secret penitents, came to receive ashes out of devotion. In earlier times, the distribution of ashes was followed by a penitential procession.

 The Ashes

The ashes are made from the blessed palms used in the Palm Sunday celebration of the previous year. The ashes are christened with Holy Water and are scented by exposure to incense. While the ashes symbolize penance and contrition, they are also a reminder that God is gracious and merciful to those who call on Him with repentant hearts. His Divine mercy is of utmost importance during the season of Lent, and the Church calls on us to seek that mercy during the entire Lenten season with reflection, prayer and penance.


Responses

  1. i remember this from catholic school, we used to have to give up one thing during those 40 days… i usually would give up bubble gum haha🙂

    • Hi missopinion, thanks for your comment. I know I still remember my religion teacher. I am trying to give up many things – it is hard but not impossible.


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